June 1st, 2008 el 5:10 pm

Experimentar e incidir

Uno de los múltiples aspectos de la crisis de la izquierda, esa fuerza que en otro tiempo estuvo a la vanguardia del cambio social, es su problemática relación con la cultura. No se trata únicamente de que viva de espaldas a las iniciativas creativas más interesantes de los últimos años, cuyo frente político puede reconocerse en las luchas por la cultura libre (divorcio que se escenificó, por ejemplo, con el desafortunado apoyo de Izquierda Unida al Canon Digital). También tiene que ver con el agotamiento de las formas artísticas heredadas de otro tiempo y que hoy sobreviven como kitsch nostálgico o rentable suplemento semanal. Y con la incapacidad de insuflar energías nuevas en un cuerpo político fatigado, sacudiéndolo con formas culturales innovadoras, radicales e impertinentes, que desordenen los muebles y produzcan sentido. Vamos, que la izquierda es un aburrimiento.

Como dice la Rosa León parodiada por el humor chanante: “¿Notáis el bajón? Imprescindible en las canciones de autor, el bajón instantáneo, ¿eh? Como Aute, como Sabina… En fin, ya sabéis a qué me refiero, ¿no? Lo que es la carcamusa… Mira a Ismael Serrano, con su vibratto, el pelete que lleva… bajón. ¡Buen cantautor, sí señor!”.

No pretendo cargar contra los cansautores que todos adoramos, pero hay que reconocer el bajón. En contraposición con esa cultura engolada y solemne, una de las cosas que sorprende y encandila de la cultura de la izquierda norteamericana -por poner un ejemplo que conozco de lejos- es su frescura y su vitalidad: los recitales de spoken word (una mezcla de poesía y hip hop) son auténticos actos político-culturales que permiten a la gente expresar la rabia a golpe de metáfora y scratch, dar rienda suelta a su creatividad y contagiar un sentido compartido que crea comunidad. No hace falta ser un artista ni un intelectual para subir al escenario, cualquiera puede coger el micro y experimentar con la palabra y el ritmo. Just do it es la forma de terminar con esa separación que denunciaba la Internacional Situacionista. Lo más curioso es que yo apenas entendía nada de estos tipos, pero la energía que desprendían interpelaba a los sentidos y te electrizaba el alma.

Pensaba todas esas cosas al descubrir, en ese mar repleto de tesoros que es You-Tube, una entrevista a un jovencísimo Santiago Auserón, donde dice cosas como ésta:

“El rock ha atravesado una serie de estilos y no deja nunca de cambiar. Pero hay algo que no varía en estos últimos 30 años. Y es que el rock & roll ha supuesto la posibilidad de recuperar el uso de la música para la cotidianidad y ofrecer a las clases trabajadoras de todo el mundo la posibilidad de experimentar, de incidir en su medio”.

¿A que mola? El objetivo de esta entrada era simplemente colgar la entrevista, pero me he enredado y no me sé desenredar. Así que me despido preguntando. ¿Cuál es la relación entre cultura y política? ¿Qué es una política cultural de izquierdas? ¿Qué cultura subyace a nuestra izquierda? ¿A qué juego queremos jugar y cuál es tu apuesta?

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  • 1

    Cultura y quien lo porta,culto, no es sino un concepto que nos ponen en relación con los códigos adaptativos del sistema de valores de una sociedad, colectivo, territorio o grupo concreto. Otra cosa, es el arte que también me parece una desfachatez.

    Por tanto, el proceso de enculturización en la izquierda tiene aspectos positivos en cuanto a identidad grupal y aspectos negativos por esa misma identidad grupal. Prefiero no ser culto, no estar cultivado en determinadas píldoras ideológicas. Prefiero tener la mente abierta a todo. Interculturalidad como mezcla propia de la liquidez en la que vivimos.

    Anarquía y cerveza fría el June 4th, 2008
  • 2

    Que nos identifiquemos es la exigencia característica de la policía: ¡identificación! ¡De uno en uno y con el carnet en la boca! ¿A quién le interesa que nos identifiquemos, que nos sintamos de izquierda, jóvenes, gays o riojanos? Pues a la autoridad competente, por supuesto. Es el poder el que se dirige a nosotros, a cada uno de nosotros, el que nos interpela, el que nos exige volver la cabeza y responder: “sí, señor, soy yo”. Como solía decir Althusser: la ideología recluta a los individuos como sujetos (es decir, sujetados, sometidos).

    El hijo de la Inés el June 4th, 2008
  • 3

    Estimado Hijo de la Inés, a no ser que seas Rafael Reig, está muy feo eso de cortar y pegar textos de otros sin hacerles referencia…

    Jorge, vaya conglomerado de entrada que has hecho esta vez.

    Sólo en el aspecto musical, podríamos hablar, en la cultura americana, de Bob Dylan, Simon & Garfunkel, Joan Baez, Crosby, Stills & Nash… Bajón ¿No?

    Y hablar de Krahe, Pepín Tre, Pablo Carbonell, Wyoming… y sólo en el terreno cantautor… Hay gente con humor, que existe y está en la calle, y tienen grupos de rock, dibujan, pintan y demás parafernalias…

    Otra cosa es que la izquierda, fiel a su tradición eclesiástica no haya tenido ni siquiera su concilio vaticano segundo…

    Javier Ruiz Aranguren el June 4th, 2008
  • 4

    Yo creo que los portadores de cultura somos todos y no únicamente los cultos. Lo culto se refiere más bien a una forma particular de cultura: la alta cultura, si se quiere. Hay muchas expresiones culturales (el reggaetón, el punk o los bertsolaris, por ejemplo) que no son formas cultas sino más bien populares. La división, por supuesto, es un poco arbitraria y bastante difusa.

    El concepto de cultura es muy escurridizo (¿qué diablos es la cultura?). Pero no creo que deba identificarse, unilateralmente, con los “códigos adaptativos del sistema de valores de una sociedad”. La cultura es eso y lo opuesto: las formas de interpretar, subvertir y reinventar esos códigos. O sea, de transformar la realidad (o al menos, de la parte “simbólica” de la realidad).

    Esa doble cara de la cultura (en general) o del arte (en particular) puede ser una vía para plantear su relación con la izquierda: ¿nuestra cultura y nuestro arte (es una forma simple de hablar) se pliegan a las formas vigentes reproduciéndolas o se proponen subvertirlas contribuyendo a transformar la realidad? Las vanguardias de principios del siglo XX (y del 68) intentaron hacer lo segundo, aunque fueran -como dice Auseron- muy elitistas.

    Está claro que la pregunta es tan general que las respuestas variarán en función de un montón de cosas. Y muchas veces nos encontramos con un tipo de humor, un estilo de música o historias cinematográficas que según cómo se interpreten hacen una cosa u otra. El asunto tiene tela, pero a veces está bien hacerse este tipo de preguntas, ¿no?

    Tienes razón, Javier, en que la entrada mezcla churras con merinas.

    Mi intención no era contraponer la cultura de la izquierda norteamericana con la de la española, si no más bien dos formas culturales, que ilustraba tramposamente con una-parte-buena-de-la-cultura-norteamericana y otra-parte-mala-de-la-cultura-española. En realidad yo quería colgar la entrevista e intenté plasmar cosas que me pasaban por la cabeza, pero esas cosas obedecían a vagas intuiciones más que a ideas claras.

    Una de ellas se me pasaba por la cabeza repetidamente cuando veía las actuaciones de spoken word (por cierto, el tipo de la gorra es mi colega Josh Healey) y era “¿por qué carajo no hacemos algo parecido en España en lugar de tanto mitín mortalmente aburrido?”.

    Está claro que hay partes de la cultura de la izquierda norteamericana igualmente soporíferas(no sólo -ni sobre todo- los cantautores que yo adoro, pero sí el típico trotskista pesado que te recita el Programa de Transición del profeta), y que en España hay gente que hace cosas muy interesantes (¡de hecho, ahí está Auseron!) como los 18 Chulos. Es más, hay que reconocer los pasos que ha dado Izquierda Unida al introducir algo de humor en sus campañas como Pepín Tre y compañía (bueno, y Juan Peña…).

    Pero aún así, y sin que tenga ninguna razón objetiva para convencerte, tengo la sensación de que en la izquierda tenemos una cultura “bajón” y, en muchos aspectos, conservadora. No tanto en las expresiones artísticas, que ciertamente no controlo mucho, pero sí en las prácticas cotidianas: en la forma de hablar, en la forma de hacer reuniones, en la estética (de los carteles a las sedes), en los valores, en las inercias que nos aplastan, etc.

    Tengo otra teoría (que también podrás demoler con contra-ejemplos) sobre el aspecto generacional de este asunto. Creo que hay una hegemonía excesiva de la generación de nuestros padres (tanto en la izquierda política como en la cultura más vinculada a ella). No hay más que ver quién dirige Izquierda Unida y qué cultura la apoya con manifiestos. La celebración oficial en Madrid del 40 aniversario del 68 está siendo un ejemplo especialmente desagradable de esto.

    Se hacen cosas muy interesantes, como tú dices, pero nosotros seguimos preocupándonos por si pide nuestro voto Joaquín Sabina, Miguel Ríos o Carlos Berzosa.

    Jorge S. el June 4th, 2008
  • 5

    Tengo roto el ordenador, escribo desde un ciber y no me puedo tomar mucho tiempo para elaborar un comentario conexo. Así pues, voy por puntos:

    1. Ayer por la noche Buenafuente entrevisto a David Trueba y le pregunto por el “bajón” de calidad del cine español. Trueba dio una respuesta tan simple que puede ser cierta: “Criticamos al cine español -y no tanto al norteamericano- porque lo conocemos y podemos ver de cerca sus fallos”

    1.1 No hay que irse tan lejos para participar en el “spoken word”. Aquí, en (casi) todos los conciertos de rap, hip-hop o similar también se hace “micro abierto”.

    1.2 Y para los menos modernos, en algunos sitios todavía sobrevive el nunca comprendido karaoke. En esos situacionistas lugares tampoco tienes que ser un artista ni un intelectual para subir al escenario. Doy fe.

    Félix el June 4th, 2008
  • 6

    Voltereta.

    Bueno, entonces si la idea principal era que la izquierda de hoy es soporífera subscribo la tesis (así los contraejemplos que los ponga otro).

    Y si sólo fuera carencia de sentido del humor no sería un problema. El problema viene cuando, como dejaba caer en el anterior mensaje, hacemos la misa como en la edad media, en latín, los sermones son muy largos y no se entienden, las lecturas de los grandes profetas duermen hasta a las abuelas, y la media de edad de los sacerdotes ha subido de forma espectacular.

    Pero tranquilo, todavía quedamos bufones en el reino: el rey tiene las orejas de soplillo y la reina una verruga en la nariz.

    Voltereta.

    Javier Ruiz Aranguren el June 4th, 2008
  • 7

    Félix, te has perdido la última voltereta: no hay que irse más lejos ni ser más modelnos. Nos basta con asomarnos por la ventana y luego mirarnos al espejo: ¿por qué no abrimos los micros y enchufamos el karaoke en los actos cotidianos de nuestra izquierda?

    Jorge S. el June 5th, 2008
  • 8

    Jorge, para empezar, no comparto la voltereta; todo es gris sobre la faz de la izquierda pero yo resisto con mi sobrero multicolor de cascabeles. Vaya dosis de altanerismo, ¿no?

    Mi comentario quería llamar la atención sobre el descuido de lo cercano y cotidiano. Ya lo dijo Cansado; “cuando un negocio español tiene éxito, le llamamos El Corte Ingles”.

    Yo leo a Kierkegaard.

    Félix el June 5th, 2008
  • 9

    No creo que todo sea gris ni que mi sombrero cascabelero sea especialmente multicolor.

    También sé que en esa izquierda soporífera, que es mi izquierda, sobresalen de vez en cuando prácticas innovadoras, luminosas y divertidas. Tú mismo, Félix, has sido el animador de muchas de ellas.

    Pero yo creo que la botella está medio vacía, aunque eso sea altanero.

    Jorge S. el June 5th, 2008
  • 10

    Siguiendo con lo cercano (y reconociendo que he sido yo el primero en olvidarlo y omitirlo), ¿no crees y no te apena que cosas como el acto de lectura pública que organizásteis hace poco más de un año sea una excepción entre un montón de actos al uso?, ¿no compartes conmigo la desazón por la pobreza gráfica de la imagen de IU en sus carteles, su web, etc. en comparación con el colorido que adquirió su marca navarra?, ¿no crees que deberíamos reflexionar (los altaneros y los humildes) acerca de cómo puede ser una política cultural de izquierdas y una cultura transgresora en lugar de preocuparnos tanto por recabar firmas progesistas?, ¿no te parece que podríamos jugar con las palabras y hacer eslóganes más rompedores y bizcocheros en vez de alimentar el lenguaje aséptico? Etcétera.

    Jorge S. el June 5th, 2008
  • 11

    Voltereta.

    También de Faemino y Cansado era aquello de que: vas a montarte en un avión y te dicen: MacDouglas 25 válvulas. De acuerdo, me monto. Pero te dicen Aviones Pérez, y dices ¡Pa’ tu puta madre!
    Y aquello de que los que nos habían dado un golpe eran los alemanes, que inventan el coche más caro del mundo, y se llama Mercedes.

    Me veo obligado a reivindicar al bufón. Precisamente es lo menos altanero del reino. El bufón es un paria (nunca será candidato a coordinador general), y por ello se le permiten licencias que no se dan a las personas normales. Pero gracias a eso puede transgredir, hacer dudar de lo establecido, y, por qué no, alguna vez incluso reflexionar.

    Félix, tienes un post con el tema cotidiano, que todavía no me queda claro si es un tema punk o nacional lo cotidiano, diario, cercano, ¿Lo nuestro?.

    Voltereta. Y viva Leo Bassi.

    Javier Ruiz Aranguren el June 5th, 2008
  • 12

    dentro del enorme concepto de cultura, voy a hablar de música que es lo que me gusta y lo que conozco un poco. Respeto mucho a estos cantautores de izquierdas por sus letras comprometidas, de denuncia, por alguna que otra buena melodía pero a mí personalmente me cansan un poco, entiendo que a mucha gente les guste. Pero la música de izquierdas no se acaba ahí ni mucho menos. En la última gira conjunta “Ni un paso atrás” con Sonora, Porretas, Reincidentes y Boikot y sobre todo me refiero a estos dos últimos “la energía que desprendían interpelaba a los sentidos y te electrizaba el alma”. La emoción que se siente al cantar, bailar y disfrutar “La Republicana” de Reincidentes a voz en grito y rodeado de camaradas desde gente de 15 años a gente de 40 como los propios músicos es incomparable y te recarga las pilas para seguir luchando por tus ideas en medio de esta sociedad cada vez más neoliberal y egoísta.

    llobu el June 12th, 2008

 

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