Para zanjar los malentendidos de la última entrada, mostrar mis respetos por los cantautores (wherever they are from) y dejar claro que la americanofilia no me llega a las raíces, allá va un poema de un aragonés en el exilio, que podéis escuchar de la voz teatral de José María Pou.
Si Dylan fuese maño
sabría que no quedan respuestas en el viento,
que el viento aúlla como un perro rabioso,
y enloquece y gobierna a este pueblo;
sería sordo de narices y más seco
y marciano de lo que es. ¡Que ya le vale!
Hablaría del mar en todas sus baladas,
sabría que el desengaño es el estadio natural del hombre,
y que para reírnos
tenemos que hacer daño,
como buenos somardas.
Si Dylan fuese maño sería anarquista
y no tendría todos esos problemas con Dios;
iría más al grano y dejaría de enmarañarse
en cielos de diamante;
bebería hasta derrumbarse,
- sin quitarse la armónica de los labios -,
de ese cáliz amargo y saturnal…
Si Dylan fuese maño
no tendría donde caerse muerto,
nadie le grabaría esos discos tan duros
donde las cucarachas se tiran de los pelos,
el señor pandereta convoca al huracán,
y la tinta invisible
se hace charco de sangre.
Pero claro, si Dylan fuese maño
otro gallo nos cantaría
por estos secarrales del demonio,
y a lo mejor aparecíamos en los mapas de América,
(y no en los catalanes),
y alguien dinamitaba esas puertas del cielo
para que no nos diesen por el culo
del mundo.
Para salir del “cierzo tremens”
de la forma más digna - es decir como pueda -
maúllan en mis pozos los versos de otro Dylan:
“Ando solo en una multitud de amores,
que la música salve los restos de la noche”.
Ángel Petisme. “Blowin’in the cierzo”




El Petisme ése no tiene ni puta idea. Claro que Dylan es maño, su mujer se llamaba Sara -Lowndes- y todas las noches saragosaba. Un abrazo, casarojeros.
Jorge N.
Un detalle, la redacción es incorrecta.
De toda la puta vida en navarro-aragonés se dice: Si Dylan sería Maño. O, alternate take, Si sería que Dylan es Maño.
¿En navarro-aragonés? Serán los aragoneses que viven cerca de tu pueblo y han estado expuestos a la influencia cultural del viejo reino. Pero en el resto de Aragón ese uso no está entre las múltiples incorrecciones que cometemos. De hecho, esa es la razón por la que se le denomina “subjuntivo foral” (lo cual puede que también sea incorrecto, porque yo jamás llegué a aprenderme el nombre de los distintos tiempos verbales).
Lo de “saragosar” me ha gustado. Seguro que a Petisme, proclive a jugar con los topónimos (mañicomio, apagoneses, aragonautas, etc.), también.
Es que se me suele olvidar que Teruel existe…