Hace casi dos años que echó a andar esto que llamamos nuestra casa y que, por se roja, es de todos ustedes. Poco tiene que ver su actual andamiaje con aquel ambicioso proyecto que pretendía abarcarlo todo y acabó muriendo por nuestra incapacidad de calibrar fuerzas y administrar los tiempos. Hemos aprendido, y ahora caminamos con el paso corto y la mirada larga, a ver qué pasa.
Y pasa que avanzamos, (sinencambio, que diría Tania). La reciente incorporación de Jorge S. a la fachada (siempre estuvo en el salón aportando ideas) y colaboraciones puntuales como las de Félix T, han supuesto un revulsivo y, por lo visto, nos han dado vidilla por la red de la izquierda.
Y a eso iba, a dar las gracias, porque es de bien nacidos y porque miente el blogero que afirma que le da igual cuántos le lean. No da igual, y menos cuando participas de una red que tiene como finalidad interconectar a gente que siente y necesita expresarse, actuar y, si es posible, incordiar al poderoso. Sobrevivir sin pastar con el rebaño es posible gracias a gente como ustedes.
Así que gracias, a Jorge Nagore, a Hugo, a Juan, a Ricardo y a todos los que se han pasado por aquí o nos han enlazado.
Salud y saludos



A mandar, que para eso estamos.
Hostia, Javier, ¡esto suena a apocalisis!
No entierres al vivo todavía…
¡el horror! ¡el horror!
A ustedes que me enlazaron antes
Lo mesmo digo que Juan. Salud.
Desde Altersocialismo también os enlazamos.