El otro día mantuve una amena conversación con una amiga que me llevó a una serie de dudas que con su permiso (el de ustedes y el de ella), paso a relatar.
El tema del día fue el practicadísimo arte del onanismo o, disimulen vuestras mercedes, la masturbación. Me reservaré, pues soy harto decoroso, los detalles de aquel entretenido diálogo. No obstante, era preciso ponerles en antecedentes antes de plantear la cuestión, pues fue así, en ese contexto, cuando me surgió la duda.
Me pregunté y me pregunto si es o no correcto que un caballero de noble alcurnia (como yo) o una señorita de buena familia (como ella), transmitan a su interlocutor que han dejado hacer a su mano tonta a raíz de un recuerdo, una imagen o lo que sea, de la persona a la que se dirigen.
Ya saben, lo de Krahe: una mano amena mi pene sostiene, pensando en Elena, pensando en Irene….
Y no me pregunto, que quede claro, si es correcto hacerlo. Me pregunto si es correcto decirlo con la misma naturalidad con la que se le alaba a alguien el buen gusto en el vestir o un nuevo corte de pelo.
Y no vayan a hacer trampas afirmando que depende de la situación, de la confianza o del tipo de relación que se tiene con la persona en cuestión. El sentido de la oportunidad es algo que viene de suyo en lo que se refiere a los inquilinos y visitantes de esta Casa.
La pregunta es en términos absolutos, ¿Es de mala educación decirle a alguien que se ha pensado en él o ella con los dedos, a la par que con la cabeza?, ¿Puede ser motivo de ofensa?, ¿Ha de aceptarse acaso como un halago?
Agradeciendo de antemano sus respuestas, les aclaro que sus comentarios serán procesados por INPALACARO, el grupo de Investigación Política Avanzada de La Casa Roja, que dirige el compañero Javier Ruiz Aranguren.
Nota: El presente post ha sido convenientemente redactado usando las dos manos.<-->



Mi “alienación sexual” es taaaan grande, que no me veo capacitado para responder a ésta pregunta…qué coño, miento, ¡responderé!:
Creo que únicamente es virtuoso el confesar a una persona que se ha “pensado en ella manualmente” si se tiene la intención de pasar con ella de la paja al coito.
El confesar esa intimidad puede ser una forma más o menos buena de hacerle al interlocutor una señal del tamaño de un camión en la cual se lee “ME PONES BURRACO, ZAGAL/A”. Y son esas señalas que en derecho llamaríamos “puras y simples” (“no sometidas condición, término o modo”) las que nos pueden llevar al huerto con la persona deseada.
También puede ser una buena manera de subirle el ego a alguien que lo tenga bajo, del tipo: “amig@ depresiv@, no pienses que eres un/a indesead@ sexualmente, ¡yo mismo me toqueteé contigo en mente!”.
“Quicir”, que sólo confesaría, sólo lo tendría por virtuoso, como una acción ligada a un fin (bien sea éste fin el joder, el consolar, el animar…), pero no como algo bueno en sí mismo que deba ser expuesto abiertamente a quienes han pasado alguna vez por nuestro repertorio pajeril.
Salud.
Es que así… de golpe…
Hay más cosas importantes. Como diría Budiálen,
¿Hubo cariñitos después? (que son lo mejor de la masturbación…)
¿Te echaste un cigarro tras el acto?
¿Fue una paja de aquí te pillo aquí te mato, o piensas seguir pensando en ella cuando te masturbes?
¿Piensas comenzar una relación onírica estable con ella?
¿Y el antes, eh, y el anteeeess? ¿Pensaste también en otras y otros?
Estas cosas hay que hablarlas en profundidad, hombre.
Oiga, vuelva a leer el texto. ¿A quién se refiere con “ella”? Yo no he dicho que le dijera a nadie que había hecho algo pensando en nada. La conversación fue el origen de la pregunta que planteo ahora. La pregunta que planteo ahora no fue formulada en aquella conversación.
A mí me puedes decir lo que quieras, ya sabes, si algún día mi culo respingón alienta y ameniza tu mundo interior, pues no me va a importar.
Pero por favor, no me trate de usted. Me hace mas gordo y endurece la cara.
Sólamente intentaba profundizar en el mensaje a trasmitir a la otra persona (llamémosle “ella”).
Porque ante la afirmación “Oye, maja, pues ayer me hací unas pajas pensando en tu culo, morena” supongo que a “ella” le surgirán las dudas que anteriormente apuntaba.
Digo yo…