Reproducimos aquí de forma íntegra la entrevista que realizó Diario de Noticias al vecino de esta casa Luis Campos.
“IUN necesita un relevo generacional que entienda otra forma de hacer política”
Luis Campos es una de las piezas clave en el proceso de refundación de IUN. Con NaBai enredada en disputas internas y el PSN sosteniendo a UPN, el nuevo portavoz de su ejecutiva está convencido de que, si lo hacen bien, IUN se va a beneficiar de esta situación en 2011.
No se considera un profesional de la política, pero está con ganas de lanzarse a la piscina. El de Luis Campos es un nombre que promete dar guerra en la política navarra de los próximos años. En 2007, tras el “batacazo” electoral de IUN, se quedó a las puertas del Parlamento foral; figuraba como número tres en la lista y la coalición de izquierdas se tuvo que conformar con dos escaños. Se ha dedicado a IUN de manera interna hasta que en la última Asamblea General, en febrero, lo designaron portavoz de la ejecutiva. Un impulso político que lo reconoce como representante de un relevo generacional.
Afiliado a CCOO y vinculado hasta hace bien poco al sindicato estudiantil Eraldatu, Campos insiste, en la que es su primera entrevista, que es necesario aplicar “otra forma de hacer política”. Tiene los pies en la tierra y es consciente de la situación “complicada” de IUN, pero si algo no le falta es ilusión. Tiene claro que, pese al frustrado intento de formar un Gobierno progresista en 2007, en Navarra existe base social para crear un bloque fuerte de izquierdas.
Parece que en IUN necesitaban una cara nueva y joven…
No es que sea una cara, pero quizá sí que represento un sentir, una forma diferente de vivir la política. Creo que reflejo a esa gente, no sólo joven, sino también mayor, que quiere un lenguaje nuevo.
¿Qué va a aportar a la formación?
Quiero aportar nuevas formas de hacer política en el proceso de refundación de IUN. Hay que abrir la formación a la sociedad. José Miguel Nuin, Ion Erro, Félix Taberna… Todos tenemos una base común, pero los más jóvenes entendemos otra forma de hacer política, otro tipo de lenguaje y de discurso que llega de otra forma a la sociedad. Creo que IUN necesitaba un relevo generacional de los que hemos crecido ya en democracia.
Una nueva generación, quizá, con menos interés en la política.
Es una generación profundamente ideologizada, pero su experiencia personal en lo político es muy distinta. Es una izquierda más heterodoxa, más radical en algunos temas, más creativa, no tiene miedo a criticar lo que se hace mal, no tiene determinismos, tabúes…
¿Cuáles son los retos de IUN desde su ultima Asamblea General, que se celebró en febrero?
Venimos de una situación muy complicada, de perder la mitad de la representación y más de la mitad de los votos. La situación es difícil en dos ámbitos. Internamente, porque venimos muy debilitados por arrastrar problemas internos y con la necesidad imperiosa de refundarnos, de repensar nuestros errores, nuestros aciertos y de crear un nuevo modelo de organización. Necesitamos órganos vivos, ágiles, eficaces. Externamente, el reto es mezclarnos con más gente que no se sienta representada ni por el PSN ni por NaBai.
¿Cuál va a ser el mecanismo para atraer a ese electorado?
Nuestro objetivo es conformar un bloque con toda esa gente que busca un cambio político y social desde la izquierda.
En la Asamblea General apelaron a Batzarre para conformar ese bloque. Una invitación que después fue rechazada por Ioseba Eceolaza.
Batzarre tiene que elegir entre permanecer en las instituciones y dejar a un lado su ideología, o abandonar sus cargos de representación a través de NaBai y realmente ser coherentes con lo que dice y situarse en un espacio de progreso en el que a lo mejor podamos confluir en base a un programa.
¿En qué medida afectan a IUN los problemas internos de NaBai y el respaldo del PSN al Gobierno de UPN?
NaBai tiene un problema de egos y de reparto de poder. Eso es lo que provoca sus desavenencias internas. Pero yo creo que van a resolver de manera positiva para ellos sus problemas internos, no pongo en duda la continuidad de la coalición porque comparten el eje vertebrador común del nacionalismo. Pero si a esos problemas le sumamos que el PSN actúa como socio de Gobierno de UPN, está claro que a nosotros se nos deja un espacio político amplio para trabajar.
¿Ocurre lo mismo a nivel estatal?
Algo parecido. El PSOE está gestionando muy mal la crisis. Al principio la negó y ahora que se está mostrando muy fuerte con los débiles, subiendo el IVA, y muy débil con los fuertes, por ejemplo, suprimiendo el Impuesto del Patrimonio y no haciendo reformas estructurales. Todos esos factores dejan a Izquierda Unida un espacio de trabajo muy importante. Si hacemos bien las cosas, todo esta situación nos va a beneficiar.
En Izquierda Unida tampoco han faltado disputas internas. ¿Se ha superado esa fase?
En IUN convivimos varias tradiciones que han existido en la izquierda. Por un lado está el PCE, una izquierda más ortodoxa y más conservadora en algunos aspectos. Por otro lado hay una mayoría en IUN plural, crítica, heterodoxa, de la que yo formo parte. Los equilibrios existen y convivimos perfectamente, porque la estructura de nuestro pensamiento es al 95% la misma. Además, al ser más pequeña, la navarra siempre ha sido una federación más tranquila en este sentido.
Barcina ha dicho sin complejo alguno que está dispuesta a continuar con una colaboración postelectoral con el PSN, y Roberto Jiménez ha defendido que debe gobernar la lista más votada. ¿Hay posibilidad para el cambio en 2011?
En la medida que el bloque de izquierda sea más fuerte, se facilitará el cambio. Lo que hagan UPN y PSN no está en nuestras manos, lo que sí está es fortalecer el espacio de izquierda y visualizarlo.
El PSN también dice que aboga por un bloque de progreso…
Es necesario un Partido Socialista fuerte para impulsar el cambio de Gobierno, más que nada, por aritmética política. Si nosotros nos fortalecemos y otros partidos de izquierdas están en retroceso, no va a ser posible el cambio.
¿Hay electorado para todos?
Jugamos a espacios políticos distintos. Nuestra izquierda es muy nítida y el PSN mira más a su derecha. No nos pisamos el electorado. El crecimiento de los dos puede ser perfectamente compatible.
¿Cómo valora el acuerdo alcanzado entre el Gobierno central y el navarro para el TAV?
Que llegue un tren de altas prestaciones a Navarra es beneficioso porque es una demanda del sector productivo. Lo que nos preocupa es que en ese convenio hay aspectos de suma importancia sin resolver: Se debe garantizar que el tren sea para mercancías y pasajeros, y se debe resolver la conexión con la Y vasca. Cuando conozcamos estos aspectos podremos valorar si merece la pena esta inversión.
Por ahora sabemos que el Gobierno foral deberá pagar unos 60 millones en intereses para acelerar esta obra. ¿Es el momento de hacerlo?
Esta sí puede ser una prioridad. Me parece un despilfarro el Pabellón Arena, el Museo de los Sanfermines y el Circuito de Los Arcos, pero esta infraestructura sí va a repercutir en el tejido productivo de Navarra.
También hemos conocido esta semana un nuevo recorte de gasto.
Si tres meses después de aprobar los Presupuestos los tienen que retocar, eso es porque no se planificaron bien. Eso ha quedado claro. Se deberá hacer un análisis de la situación real en la que estamos y priorizar el gasto. Para nosotros, lo prioritario es avanzar en el sistema de bienestar.
Otro de los asuntos de actualidad es la reforma del Amejoramiento. IUN ha modificado su discurso defendiendo que no era el momento para esta modificación. ¿Ha sido un intento de marcar distancias respecto a los nacionalistas?
Es un asunto de prioridades. Tenemos más de 40.000 personas paradas, 3.000 familias recibiendo la Renta Básica, 8.000 familias en las que todos sus miembros no cobran ninguna prestación… Hay que gastar todas las energías para dar respuesta a esta crisis profunda y aparcar debates que ahora son más estériles.
¿Con una cuota mayor de autogobierno no se tendría más capacidad para gestionar los recursos para hacer frente a la crisis?
Sí y no. Lo que ocurre es que la crisis es global y las respuestas deben ser globales. No siempre más autogobierno y hacerlo todo desde un nivel local es la respuesta.
Una de las últimas iniciativas de IUN que ha salido adelante ha sido la reforma de la ley del euskera. ¿Qué busca IUN con esta modificación?
Que en los lugares donde hay demanda de euskera se atienda a ella. La separación entre las zonas lingüísticas van evolucionando y ahora puede haber una demanda real en la zona no vascófona que quiere el modelo D para sus hijos.
¿La cooficialidad en toda la comunidad podría ayudar a adecuar la oferta y la demanda?
Es más lógico ir avanzando poco a poco. Lo que no podemos hacer es posibilitar de un día para otro que en todos los sitios una persona pueda estudiar en euskera. No es lógico que un niño esté estudiando sólo en un colegio.
¿Dónde se visualiza políticamente dentro de un año? ¿En el Parlamento de Navarra?
Es algo en lo que no pienso. Estoy en IUN porque creo que hay que cambiar las cosas. No pienso en futuros cargos. El año que viene decidiremos cuáles son las personas que pueden dar más cosas por el proyecto de IUN en las instituciones. A lo mejor mi papel es trabajar en otros ámbitos, ya se decidirá.



¿el PCE es más ortodoxo? ¿que quién? Porque eso que se da en llamar izquierda plural, y que la tienes como ejemplo en lo ocurrido en el Paìs Valenciá, ha sido de lo más ortodoxo, digamos más chequista que los soviéticos.
Ya está bien de decir quienes son los buenos y los malos, o de poner calificativos alegremente.
¿No da el presupuesto ni para una foto?
he llegado por iloveiu ¡¡Bienvenidos!!