Quemoción, quemoción. Ya me han llegado fresquitos los tres documentos tres para la asamblea de Izquierda Unida. 6 semanas de vacaciones de los dirigentes de este partido han merecido la pena. Titiritití, qué sensacional. Titirití, atasco en la general.
Vamos a ver, leamos las instrucciones: Circunstancias novedosas… tres documentos existentes… todos los documentos con más de un 25% de apoyo provincial se discutirán… ¡Guay!
Empecemos. Objetivo: 5 de Noviembre.
Bien, los tres documentos tienen unas 55 páginas, sin fotos ni póster central. Pongamos una lectura rápida… 1 hora. Y luego una despacio para tomar notas… 3 horas en total.
Ya lo tengo. La emoción me embarga. ¡Tengo que discutir esto con mi asamblea local!
Fulano está de vacaciones… mengano tiene exámenes. Vale, vale, quedamos en Septiembre. Un par de reuniones… 5 horas más. Llevo 8.
¡Hostia, que hay que mandar las enmiendas a Pamplona! A escribir. Otras 2 horas.
10 de Septiembre. Pamplona. Ahora tenemos 8 documentos. Leerlos todos… 8 horas… leer las enmiendas… 5. Discutirlas… 5.
Me encanta la política. ¿A quién le interesa la crisis? Escriba unas enmiendas, y olvídese de la hipoteca.
20 de Septiembre. Madrid. 20 Documentos para la próxima asamblea. Ha habido suerte, y me ha tocado la cara del payaso sonriente. A Madrid.
Leer los 20 documentos… 20 horas… leer las enmiendas… 8 Discutirlas… 3.
En total: 61 horas para un gladiador local que pelee en todos los frentes.
Ah, y quédese con el cambio.
Y con los documentos de los cojones.



